viernes, 22 de junio de 2012

2.-Bóveda craneal o calvaria o calota y su desarrollo embrionario.


2.-Bóveda craneal o calvaria o calota y su desarrollo embrionario.
La bóveda craneal, recibe también el nombre de calvaria o calota. Como ya se ha visto,  base y bóveda craneal tienen características evolutivas distintas (la base era de osificación endocondral y la bóveda craneal era de osificación intramembranosa). La bóveda tiene un papel principalmente protector, por lo que apenas presentan agujeros, y los pocos que hay son nutricios.

Desarrollo embrionario
La bóveda craneal tiene una osificación intramembranosa de manera que básicamente lo que se genera en un principio es una estructura membranosa que está reforzada en determinados puntos por una serie de ligamentos.
Los ligamentos son los últimos elementos en osificar  de toda la bóveda craneal, de manera que van marcar  los sitios donde, tras osificarse, se situarán las suturas. Hay 3 principales ligamentos reforzando el sistema membranoso de la bóveda craneal (recordemos que también se llamaba calvaria o calota):
-Ligamento en Lambda: Este ligamento va desde la apófisis en cresta de gallo (o crista galli), recorre sagitalmente hacia atrás casi todo el cráneo y, al final, se divide en 2 ramas que terminan en cada uno de los huesos peñascos.
-Ligamentos en Y o laterales (son 2): Parten en cada lado desde las alas mayores del esfenoides. Desde estas, se dividen en 2 ramas:
            ·Una rama anterior (parietrofrontal o coronal): que busca la confluencia con la rama anterior del otro lado en un punto relativamente anterior del ligamento en lambda.
            ·Una rama posterior (o parietotemporal): Confluye con la rama posterior del ligamento en lambda a la altura del hueso peñasco.
Estos ligamentos, tal y como ya se ha dicho, son los últimos puntos en osificar.  En cambio, va a haber otros lugares en los que no va a haber ligamentos y a partir de los cuales se van a formar los huesos del cráneo. Son los puntos de osificación primarios. Dentro de ellos, vamos a distinguir los siguientes:
-Puntos de osificación frontales: Son 2 puntos de osificación primarios localizados a ambos lados del primer tramo del ligamento en lambda. Serán los que originen el hueso frontal.
-Puntos de osificación parietales: Son otros 2 puntos de osificación primarios y se encuentra situados posteriormente a los anteriores. Serán los que originen los huesos parietales.
-Punto de osificación occipital: Es único y se sitúa en la zona de bifurcación del ligamento en lambda. Va a originar la concha del hueso occipital.
-2 puntos de osificación laterales (por debajo de la rama posterior del ligamento en Y): Uno va a generar la concha o escama del temporal y el otro la cara temporal del ala mayor del esfenoides.

Los ligamentos, que como ya se ha dicho van a ser los últimos en osificarse, hace que en la zona de confluencia se generen unos espacios denominados fontanelas. Las fontanelas son importantes ya que permiten el crecimiento del cráneo y, por tanto, del cerebro. Además, van a facilitar la salida del cráneo de los recién nacidos en los partos.
Los ligamentos, tras su osificación van a formar suturas. Estas suturas tienen forma de cremallera de manera que los huesos están perfectamente ensamblados en estas sinostosis (articulaciones no móviles, pero rígidas). Estas articulaciones son todas así, pero hay una que es un poco diferente: la sutura escamosa o tempoparietal (entre temporal y parietal). Se trata de una sutura en bisel, es decir, el hueso temporal cabalga un poco al hueso parietal (este tipo de sutura permite un mayor crecimiento dando un poco de sí).