martes, 10 de julio de 2012

3.3.-Esqueleto mandibular. Articulación temporo-mandibular. Ligamentos de la articulación.


Mandíbula
La mandíbula deriva del cartílago de Meckel que es sustituido por un hueso de osificación intramembranosa. En la imagen que tenemos en el lateral, vemos una visión lateral de la mandíbula. El cuerpo es su elemento principal, con disposición horizontal. De él proviene la porción alveolar inferior, donde se encuentran los alvéolos en los que se anclan los dientes de la arcada dentaria inferior. En la zona más anterior, se puede apreciar la prominencia mentoniana, que corresponde con la fusión de las 2 prominencias mandibulares. Cuando este cuerpo cambia de dirección, hablamos del ángulo de la mandíbula o gonion, que da una rama ascendente en cuyo extremo vemos posteriormente la tuberosidad condílea que tiene una parte estrecha (cuello) y otra más ancha (cabeza) que articular con el cráneo.
 Anteriormente a él, vemos la apófisis coronoides. Entre la apófisis coronoides y la tuberosidad condílea nos encontramos la escotadura sigmoidea o mandibular.
En la cara más interna y anterior vemos 4 apófisis geni, 2 superiores y 2 inferiores llamadas también espinas mentonianas. En posición inferior y ligeramente lateral a las apófisis Geni tenemos 2 fositas digástricas (una a cada lado). En el cuerpo, vemos la línea milohioidea que es un resto del cartílago de meckel. Además en la rama vemos el agujero dentario inferior. Protegido por una lámina ósea que es la língula o espina de Spix que forma el conducto dentario inferior, el cual desemboca cerca del mentón por el agujero mentoniano.

Articulación temporo-mandibular.

La mandíbula articula con el hueso temporal por medio de la articulación temporo-mandibular, la superficie articular de la mandíbula  se encuentra en la cabeza de la misma. Esta superficie articular (que es condílea) se va a enfrentar a otra superficie articular que tiene forma también de cóndilo: Tubérculo articular del hueso temporal. Por detrás de este tubérculo se encuentra la fosa mandibular en la que hay una carilla articular del tipo de la cavidad glenoidea: Carilla articular de la fosa mandibular. Según la posición de la mandíbula, esta articula con la cavidad glenoidea o con el cóndilo . Así pues, la articulación de la mandíbula es una articulación muy móvil: Puede descender y subir, proyectarse hacia delante y hacia atrás y puede desplazarse hacia la derecha y hacia la izquierda.
Todas estas posibilidades de movimiento nos facilitan el masticar. Con la boca cerrada articula con la cavidad glenoidea y conforme se abre se acerca a los cóndilos pero, al ser incongruentes, se hace necesario un menisco de forma bicóncava que divide la articulación en un parte supra e infra meniscal.
Ligamentos de la articulación.
Hay un ligamento lateral y otro medial que no son constantes y que son refuerzos de la cápsula, para una mayor fijación vemos el ligamento esfenomandibular que va de la espina del esfenoides a la espina de spix y otro estilomandibular entre las apófisis estiloides y el gonion. Realmente los mayores elementos estabilizadores de la articulación son los músculos que se insertan en esta zona.

3.2.-Hueso cigomático, hueso esfenoides, hueso palatino y huesos nasales.


Hueso cigomático
El hueso cigomático o malar se localiza lateralmente al maxilar y presenta una serie de agujeros denominados agujeros cigomáticos por donde pasan raíces nerviosas. Además, este hueso presenta 3 apófisis principales:
Apófisis frontal u orbitaria del hueso cigomático: Esta apófisis se articula con la apófisis orbitaria externa del hueso frontal también llamada apófisis cigomática.
Apófisis temporal del hueso cigomático: Surge de la porción más lateral y articula con la apófisis cigomática del hueso temporal, forman el llamado arco cigomático.
Apófisis maxilar del cigomático: No es un saliente en sí pero articula con la apófisis piramidal o cigomática del hueso maxilar.
Hueso esfenoides
El hueso esfenoides presenta una apófisis pterigoides que salen hacia abajo del cuerpo articulando con la tuberosidad del hueso maxilar. Cada una de estas apófisis presenta una lámina interna y otra externa unidas en su parte más anterior y superior pero separadas en su parte final, presentando entonces la llamada fosa pterigoides, la parte final de la lámina interna forma el gancho de la apófisis pterigoides.
Rellenando este espacio entre el maxilar y el esfenoides encontramos a otro hueso, el hueso palatino.
Hueso palatino
Es un hueso pequeño con forma de “L” que presenta 2 láminas:
  • Lámina perpendicular: Es la que podemos observar en la imagen inferior. Hacia delante y arriba presenta la apófisis orbitaria que se relaciona con el hueso maxilar, el hueso etmoides  y el hueso esfenoides. Más posteriormente está la apófisis esfenoidal del hueso palatino, que articula con el cuerpo del esfenoides. Entre ambas apófisis hay una escotadura que es cerrada por el hueso esfenoides de manera que ahí queda dibujado un agujero conocido como agujero esfenopalatino. Además, presenta una apófisis piramidal que cubre la fosa pterigoidea. En relación con el hueso maxilar,  se forma el conducto o foramen palatino mayor.
  • Lámina horizontal: Completa el paladar duro, podemos apreciar los agujeros palatinos mayores que vienen de los conductos palatinos mayores antes nombrados.
Huesos nasales
Los huesos nasales están en la parte alta de la nariz y articulan con el hueso frontal y el hueso maxilar. El punto medio de la articulación frontonasal es el nasion. Se trata de otro punto craneométrico importante situado por debajo de la glabela.

jueves, 5 de julio de 2012

3: Macizo facial y esqueleto mandibular. 3.1.-Hueso maxilar.


3: Macizo facial y esqueleto mandibular.
Como se ha mencionado en otros temas, el cráneo se divide en 2 grandes partes: el neurocráneo y el viscerocráneo o esplacnocráneo (esqueleto de la cara).  El viscerocráneo sirve para proteger a los órganos de los sentidos y dar sostén a las vísceras respiratorias y digestivas.
En cuanto al origen embriológico del viscerocráneo, este proviene de derivados de la cresta neural con osificación del tipo intramembranosa. En un comienzo, aparecen 5 prominencias en el cráneo fetal: Una única prominencia frontonasal, 2 maxilares y 2 mandibulares. (creador a partir del primer arco faríngeo). La frontonasal , a su vez, origina dos prominencias nasales mediales y dos prominencias nasales laterales creando los huesos de la línea media de la cara, mientras que los mandibulares se fusionan formando la mandíbula.
3.1.-Hueso maxilar.
Tenemos 2 huesos maxilares y representan la porción central de la cara, esta porción central del hueso maxilar es denominado cuerpo y está horadado formando el seno maxilar.
En su cara orbitaria se labra un surco que profundiza formando un conducto que forma el agujero o foramen infraorbitario. Además,  asciende hasta el hueso frontal una rama del hueso maxilar que recibe el nombre de apófisis frontal o ascendente. Formando el reborde de la nariz crea la escotadura  nasal en cuya parte más inferior y anterior presenta una espina nasal anterior en íntimo contacto con la espina del otro maxilar. Finalmente en la parte más lateral vemos la apófisis cigomática o piramidal del hueso maxilar que articula con el hueso cigomático.
En una visión lateral vemos en su parte más posterior a la tuberosidad del maxilar y debajo de esta las apófisis alveolares donde se encajan los dientes.
Pero el verdadero origen de estas apófisis alveolares es a apófisis palatina del hueso maxilar, que constituye parte del paladar duro junto con el hueso palatino y que es el verdadero origen de las apófisis alveolares. En su parte más anterior, vemos el agujero palatino anterior que es la suma de 2 agujeros incisivos que proceden del conducto incisivo, si se ve una sutura de esta parte más anterior, podemos hablar de un hueso premaxilar o incisivo independiente de la prominencia frontonasal, mientras que el resto proviene de las prominencias maxilares.